Por Camilo Tapia Flores. Ph: Gothicolita

Cuando usamos una aplicación como Grindr nunca nos fijamos en todo lo que hay detrás, sólo la tenemos por su beneficio. Para nosotros como usuarios es simplemente un ícono más en nuestro teléfono, sin pensar en toda la trama política y económica que puede haber detrás.

Desde hace 4 años que Grindr está en los ojos de autoridades políticas y agencias de seguridad de países como Estados Unidos y China.

Todo comenzó el año 2016, cuando la empresa China “Beijing Kunlun Tech Co Ltd.” adquirió de forma minoritaria la aplicación. Dos años después, ya se hacía con casi el 100% de la propiedad de esta, pero económicamente todo estaba en orden, ninguna ley se había violado en esta compra (hasta el momento). Todo se pone más oscuro cuando el gobierno gringo levantó la sospecha de que información personal de ciudadanos estadounidenses podrían ser revelados. Desde el 2017 las empresas chinas tienen la obligación de cooperar con las inteligencias y policías chinas, esta situación según los ojos del Gobierno de Trump podría revelar información relevante de hombres gays que son parte de las agencias de inteligencias y del ejército norteamericano. 

ph: Parentodo

La empresa que conecta a más de de 4 millones de hombres por mes en el mundo fue vendida por 600 millones de dólares al holding gringo San Vicente Acquisition LLC. Pero a simple vista se puede ver que esta NO es una compra-venta ordinaria entre empresas, sino que el Gobierno de Trump hace presiones en medio de una guerra comercial que todavía no acaba entre ambos países. 

Si bien Bijin Kunlun adquirió parte de Grindr en el año 2016, recién 2 años después controló en su totalidad la aplicación, sin embargo, esta última operación no pasó los conductos regulares que exige el “Comité de Inversión Extranjera de Estados Unidos (CFIUS) cosa que es obligatorio. Al no realizarse la venta de manera correcta, esta misma institución tiene la potestad de solicitar la venta y compra de esta aplicación a empresas estadounidenses. 

Anteriormente Grindr ya había permitido que ingenieros chinos pudieran acceder a datos de 3,6 millones de usuarios sin su consentimiento entregándose a compañías como “Apptimize” y “Locallycts” enfocadas en posicionamiento de app y marketing. Pero esto se torna serio cuando información como estado serológico, fecha del último exámen de VIH y últimas ubicaciones geográficas, lo que puede configurar un mapa virtual de los movimientos de los usuarios. Todo lo anterior hizo que el CFIUS, que controla el Gobierno de Trump, finalmente decidiera que la compañía tenía que ser vendida antes de junio de 2020 ya que la app fue creada y desarrollada en Estados Unidos.

Antecedentes de vulneración

En el año 2018 la seguridad de Grindr fue altamente vulnerada.  Esta falla no sólo permitía saber qué contactos te habían bloqueado, sino que también conocer su ubicación real y si vivía con VIH o no. La aparición del sotfware “Fuckr” permitía a sus usuarios conocer la geolocalización con una tremenda precisión y poder seleccionar que queremos ver según los mismos criterios de Grindr, por ejemplo, buscar en un mapa cuáles son los activos u osos que están alrededor. Con tecnologías como “Google Street View” se podía saber específicamente cual es incluso el departamento, casa o café en que la persona estaba conectada.

La aplicación de la máscara amarilla falla al bloquear el acceso a su API privada por parte de terceros. permitió que cualquier persona con los conocimientos adecuados pueda desarrollar una herramienta con la que descubrir dónde se encuentra cada persona casi de manera exacta. La herramienta más famosa para lograrlo esto era Fuckr cuyo código estuvo disponible en GitHub desde 2015 en otros foros de hackers. Luego de una gran polémica, en el que diversos grupos de activistas europeos lo expusieron, finalmente fue desactivado el año 2018. 

Entonces me queda pensar ¿Cuál es la seguridad de la información que entrego a este tipo de aplicaciones? ¿Es necesario compartir tanta información para tener sexo? Si nuestra información cae en malas manos es muy peligroso ya que podemos ser vulnerados por grupos homofóbicos o Gobiernos opresores con las disidencias sexuales.

Algunos expertos, como la abogada Natalia Martos, señalan que entregar información que no es relevante para ti en un contexto en que lo que buscas puede ser sexo o afectos, en una aplicación como Grindr puede traer algunos inconvenientes para algunos usuarios. 

El principio de minimización del dato (usado con fuerza en Europa) señala que las aplicaciones sólo deben pedir la información justa y concreta para llevar a cabo la función de esta. Bajo esta lógica, sólo debemos llenar los espacios con la información necesaria para ligar. Muchas veces sin cuestionarnos entregamos más información que la necesaria y no solamente a esta aplicación, sino que a muchas otras pero ninguna te pregunta sobre tus condiciones o enfermedades preexistentes. 

Además, el consejo Noruego de Consumidores acusó a mediados de enero a Grindr de compartir datos de GPS, dirección IP, edad y sexo de los usuarios con gran número de actores que quieren personalizar la publicidad, lo que es ilegal y “una violación descabellada de los derechos europeos de confidencialidad de usuarios”

ph: Jo del Villar

Es casi el guión de una película de ficción en que dos grandes superpotencias se enfrentan, no solamente en un guerra física, sino que también económica digna de este sistema neoliberal. La semana pasada el vocero de la Cancillería china Zhao Lijian, dejó entrever una teoría que señala que el virus COVID-19 fue puesto por militares estadounidenses en la ciudad China de Wuhan.  

Por otro lado, el 11 de marzo, Robert Redfield, director de los centros para el Control de Enfermedades de EE.UU. (CDC) señaló en una entrevista que es posible que algunas personas que fallecieron con influenza en EE.UU. pudieron haber muerto en realidad del nuevo Coronavirus, sin embargo, no se pudo comprobar debido a que se les realizaron solamente pruebas por Influenza. Súmando a esto que el mismo Trump todo el tiempo se refiere a este virus como el “virus chino”.

Sin siquiera pensarlo estamos en medio de una guerra silenciosa. En esta son otras cosas las que se quieren conquistar y nuestra información, como por ejemplo las cosas que nos gustan, la música que preferimos o el rol sexual que nos acomoda es altamente relevante, no solamente para las empresas, si no que también a los propios gobiernos que regulan la vida. El llamado es a ser conscientes de esta situación y hoy más que nunca, no tan sólo proteger nuestra seguridad informática y nuestra propia información, sino que metafóricamente realizar el cruce con la responsabilidad que debemos tener frente a esta enfermedad que nos habitará por algunos meses más, distancia social, practiquémoslo también en Internet. 

Fuentes: